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La sociedad quejumbrosa (mi alegato a favor de CR9)

Un día cualquiera caminas tranquilamente por tu calle. Hace frío. De pronto, alquien se te acerca por la espalda y se agarra a tu abrigo de piel de zorro. Tira con avidez: ¡te lo quiere robar! Eres más fuerte y alto que él, sacudes los brazos, le golpeas involuntariamente y logras desequilibrale; el desdichado cae el suelo. Se duele, sangra: le has roto la nariz . A los pocos segundos llega una ambulancia llena de enfermeras de portada para atender al ladrón; mientras, un policía te esposa, te mete en su coche y te lleva al calabazo: dos semanitas en la trena. Si no te parece injusto, no sigas leyendo. Injusto, ¿verdad? Que se lo digan a Cristiano Ronaldo , la última víctima de una sociedad en la que ser mejor o más fuerte que tu rival ya no es una ventaja en el combate, sino una falta; una sociedad que se ha desquicidado en la búsqueda de la igualdad absoluta , en la que se reprime a los fuertes para que los débiles puedan estar a la altura; una sociedad en la que el camino para ...

Feliz 2010, hermanos

"Po zi" diría el pobre desgraciado aquel que hacía de la tele una ventana a lo más escamoso y esperpéntico de nuestra sociedad pudiente; este fin de año me apetece desear felicidad a todos, aunque sea materialmente imposible este deseo, aunque la felicidad no sea más que un transitorio estado de euforia, que sumado a otros tantos nos hace creer llevar "una vida feliz". Aún así o, quizá por todo esto, me sumo a la tradición de felicitar el año, ya que no pierdo nada y quizá no merezca la pena perder a ese amiguete que ameniza los pocos momentos en los que no estoy a gusto solo. Incluyo absolutamente a todos en mis felices deseos para 2010: familia, compañeros de trabajo, ex alumni, profesores, amistades de aquí y de allá; también a mis archi vilipendiados osasunistas, ex amantes, a los bebedores de cerveza, a los laístas, a las chonis madrileñas, a la descorazonada arpía que pone multas en la calle Doctor Santero y demás enemigos. Hasta aquí mi felicitación. Ahora co...

El mamoneo nacional

El gobierno socialista es como una gran madre superprotectora, con sus enormes pechos siempre a disposición de sus hijos. El problema es que muchos, demasiados, viven chupando de la teta del Estado sine die, lo que genera una sociedad inmadura, desmotivada, mimada y malcriada, que siempre mirará a mamá a la hora de comer. Menos 'mamoneo', menos quejarse, menos perder el tiempo con estúpidos debates sobre impuestos y sobre la crisis. Nos creemos muy 'evolucionados' social y culturalmente pero, en realidad, seguimos todavía en el nido, con cara de pollo, luchando únicamente contra nuestros hermanos carapollos por el gusano más gordo. Estúpido duelo fratricida. El 99% de los parados tendría más oportunidades de echar a volar si alguna vez intentase abrir las alas. El 99% de la historia de la vida en nuestro planeta es una historia de crisis. El 99% de la historia de la humanidad es una historia de crisis. Y en el 99% de esa historia sólo los más fuertes han subsistido. Tar...

24 horas de lluvia

El martes por la tarde estuve tomando un café en Logroño con un amigo de esos de toda la vida: fuimos compañeros de colegio desde los cinco años, y luego de instituto, y ahí seguimos, pese a la distancia y los diversos caminos que hemos tomando ambos. Me dijo que se casa en junio. Le envidié. ¡Qué afortunado! A las ocho le acompañé al funeral de una chica de nuestra edad, que murió hace pocos días en un accidente de tráfico. Era compañera nuestra en el instituto. En la puerta de la iglesia encontramos a otro amigo, con quien también habíamos compartido pupitre en el colegio y en el instituto. Lloraba desconsoladamente, y pensamos que era por la chica que había fallecido. "Mi madre", susurró. No pudo hablar más. Nos quedamos de piedra. Comenzó a llover. Ayer, a las siete, mi madre recibió una llamada de su primo de Bilbao. El hermanito pequeño de mi abuela, nuestro tío, "el tío" de toda la familia, tras varios meses de agonía, estaba a punto de morir. Mi madré corrió...

El camino interior

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"Parece como si hubiera dos caminos para llegar a la ciencia de la historia humana: uno, penoso, interminable y lleno de rodeos, el camino de la experiencia; y otro, que es casi un salto, el camino de la contemplación interior. El que recorre el primero tiene que ir encontrando las cosas unas dentro de otras en un cálculo largo y tedioso; el que recorre el segundo, en cambio, tiene una visión directa de la naturaleza de todos los acontecimientos y de todas las realidades, es capaz de observarlas en sus vivas y múltiples relaciones, y de compararlas con los demás objetos como si fueran figuras pintadas en un cuadro". (Novalis, Enrique de Ofterdingen) Creo que existen otros dos caminos paralelos que conducen a la ignorancia y a la mediocridad: uno, también largo y penoso, y otro muy corto. Quien recorre el primero debe negar constantemente la realidad que le rodea, o parte de ella, cerrar sus ojos ante la belleza del mundo, ante lo bueno y también ante lo m...

Mi reino

Nunca le he pedido grandes cosas a la vida. Aprecio la calma, la soledad, el silencio, la paz y, la buena compañía... He tenido mis sueños, como todo el mundo, supongo. Los más importantes para mí, por los que he luchado, se han ido cumpliendo. He tenido suerte. Sí: los sueños se hacen realidad, con voluntad, con paciencia. Todo llega. Quizá mi falta de ambición por "tener" me ha convertido en un tipo fácil de satisfacer en lo material. Quizá mis sueños no fueran tales para otros. Quizá soñar sea otra cosa para vosotros. A mí me basta y me sobra con mis sueños. No soy perfecto: he roto sueños, ilusiones ajenas e incluso propias. He cambiado de camino tantas veces como he creído necesario, rompiendo con todo lo que fuera preciso, pisándome a mí mismo si así convenía. He vivido varias vidas, sí, y he llegado a la conclusión de que el mejor sueño, el verdadero, por el que doy mi reino, es una mujer, y que no hay religión, ni ideología, ni dios, ni razón, ni esclavitud, ni poder,...

Mi parte de Beny

En la vida parece ser que hay días que marcan para siempre el destino de uno, ocasiones mágicas en que voluntaria o involuntariamente te sales del guión, exploras nuevos terrenos, nuevas compañías, en los que rompes con la rutina. Mi amistad con Beny comenzó en un día de esos: una noche de abril de 2005, viernes. Por diversas razones, cuya exposición no considero oportuna ahora, me había dejado llevar por un grupo de unos diez 'erasmus', a los que también conocí aquella noche, a un garito del centro de Madrid (Warhol's), también nuevo para mí. Un par de copas, música ligera y el agradable intercambio cultural con mis exóticos acompañantes absorbieron mi atención hasta que uno de ellos, austriaco, y su supuesta y bonita novia hicieron ademán de retirarse. Eran ya las cinco de la mañana y, al parecer, tenían una fiesta al día siguiente y querían reservar fuerzas. Finalmente se iban todos, pero yo decidí quedarme allí, para apurar aquella (en lo personal) extraordinaria noche....

Melodía azul

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Retomo aquella canción, esta vez desde el principio; "...hoy es el comienzo del final...". Así de bien sonaba mi cabecita anoche, sentado en un solitario banco de la estación de metro de Cuatroka. Acababa de pasar el último tren hacia Sol: sólo pude ver su luz penetrando en la nada. Estaba cómodo allí. Me había dado por sentarme a lo Buda, en paralelo a la pared y mirando hacia el oscuro túnel por donde en cinco minutos asomaría el próximo tren. Empezaba a llegar gente al andén cuando apareció una chica vestida de negro y con chaqueta azul. "Azul", repetí, "ahora sólo puedo pedir que vengas hasta aquí", y empecé a acompañar la canción con mis dedos, el metal del banco y sus pasos. La chica atravesó el andén y, de entre toda la larga fila de bancos, eligió el mío. Sentada frente a mí pude observarla mejor. Tenía unos ojos y un pelo preciosos. Era muy guapa. La espera se hizo corta. La canción se acabó. Nos metimos juntos en el mismo vagón y tomamos rumbo al...

Retorno

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Mulier homini lupus

¿Cuán rencorosa alcanza a ser una mujer orgullosa? En esta noche tan apocalíptica me apetece hacer mi pequeño homenaje al anecdótico día de los seises poniéndome un poco bestia, que es lo propio, y no rezando ni tratando de arreglar el mundo, ni suplicando perdón al cielo ni similares pamplinas de beatas. Pues bien. Creo haber encontrado la verdadera naturaleza del tan mentado "anticristo", por lo menos en lo que al día a día nos afecta, en esa afortunadamente poco común (por esto sí que rezo) clase de mujer que, víctima de la más leve afrenta varonil, no responde a disculpas y torna en rencor lo que antes aparentaba ser devoción y respeto, y no era más que un lujurioso encaprichamiento envuelto, eso sí, de falso respeto, de falsa admiración: de anhelante envidia en definitiva. Como el buscabroncas que espera el más mínimo gesto de su estúpida víctima para desatar toda su ira, este peculiar anticristo fémino y sofisticado no entiende de palabras y paga su propia carencia esti...

Remedio casero

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"A la gente mala hay que sacudírsela" Ángela Murillo

Mi pensamiento y yo

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El día ha terminado. Sobre mi cabeza la antorcha se consume, rodeada de tinieblas. Todo está tranquilo. Sólo hay dos personas en la celda: mi pensamiento y yo. Guillaume Apollinaire (Fragmento de "Caligramas", 1918)

Roll up!

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Así de rebosante se muestra esta mañana la trasera de mi casa en Cuatro Caminos. En la escena reina un solemne silencio roto esporádicamente y sin estrépito por la puesta en marcha de los propios vehículos. Ahí duermen, vacíos, mientras miles de madrileños los esperan en cientos de paradas dispersadas por toda la ciudad. ¡Son ya las doce de la mañana! ¡Despertad!

Genio

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"El artista romántico con su obra conduce al espectador hasta el paraíso o también hasta el infierno y, a cambio, recibe incomprensión y rechazo".

Astrid

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Sonriente recibes al extraño que entra en tu hogar y, generosa, alivias su paladar reseco, Sieglinde. Tus ojos brillan incontroladamente, tu cuerpo se estremece. Poco más puedo apreciar de ti en la distancia. El resto del espacio entre nosotros lo ocupa tu voz; diva inmensa, ¿quién te enseñó el lenguaje de los dioses? Todo lo que sale de tu corazón me agrada y me conmueve por dentro; mi voluntad se reanima y vence el pesado sueño que me acecha. Y, en este estado de semiconsciencia, te sigo contemplando embelesado, musa ansiada. Ahí, en el lejano escenario y, sin embargo, tan cerca que noto cómo me cantas al oído: "Tú eres la primavera que yo anhelaba en el helado tiempo invernal". Cae el telón y, con él, la magia. Ya no me hablas al oído, Astrid, ya no te brillan los ojos cuando me miras. Pero sé que sigue ahí la voz que me ha devuelto a la vida.

Infelice Euridice

Orfeo vinse l'Inferno e vinto poi fù da gli affetti suoi. Degno d'eterna gloria fia sol colui ch'avrà di sè vittoria. (Claudio Monteverdi)

Frío

Un interminable pitido desintegra repentinamente ese silencio senil que caracteriza al Metro de Madrid por la noche. Relajante para unos, estresante para otros... Ensordecedor. No hay nadie en la estación. El tren para y del segundo vagón desciende un hombre de unos cuarenta años, alto, pelo moreno y corto. Viste un traje oscuro y sostiene en su brazo izquierdo una gabardina de color claro. Nadie más se apea de aquel tren, porque nadie más, a excepción del conductor, viaja en él. El hombre comienza a caminar hacia la salida; mientras se pone la gabardina, observa cómo se cierran las puertas del tren. Un breve chasquido y el metro se va claqueteando rumbo a la siguiente estación. De pronto la danza torna en bulería cuando una chica irrumpe rápidamente en la estación. "¡Me cago en la puta!", exclama. Mira con enfado al hombre, que en ese momento se cruza con ella y comienza a subir la escalera que lleva a la calle. "¡20 minutos!", musita la joven, airada. Y de nuevo a...

La subasta

Ayer por la noche disfrutaba de una relajante velada músico-espirituosa en el madrileño "Warhol's", ese peculiar garito de la calle Luchana. Estaba sólo: mis amigos habían sucumbido poco a poco al peso de la noche, pero me encontraba muy a gusto. Tampoco descartaba la posibilidad de encontrar "una sonrisa de repente" en aquel bar, cuando alguien me tocó la espalda. Me doy la vuelta y me encuentro con un risueño chaval al que no conozco de nada: 1,70 de altura, delgado, moreno, americano, atuendo malasañero. Me da la mano y me mira como si ya nos hubiésemos visto antes... UNKNOWN GUY .- ¡Hola! YO .- Hola, tío. UNKNOWN GUY .- ¿Cómo estás? YO .- (Asiento con la mirada.) (Justo en ese momento se me acercan otros dos chicos y me preguntan si sé quién vende no-sé-qué tipo de droga. Respondo que no y vuelvo con el desconocido.) UNKNOWN GUY .- ¿Estás con ellos? YO .- Sí. (Le miento, todavía no sé por qué.) UNKNOWN GUY .- ¿Cómo te llamas? YO .- Sergio, ¿y tú? UN...

Kelly

"El sexo sin amor es fantástico para quien pueda hacerlo... ¡Ojalá yo pudiera!" Kelly Steele , Chica Maxim de noviembre.

En donde estés

Pienso que tu no lo entiendes y no haces por intentar entender que loco me estoy volviendo de amor. Pienso que tú, vida mía, no quieres tenerme tan cerca de ti. Me duele pensar que eso te haga feliz. No me dejes solo, no me hagas sufrir. En donde estés te deseo. En donde estés te espero. En donde estés, cariño te quiero otra vez. Ahora que sé que no estás, me pregunto si tú me recuerdas a mí; yo paso el día pensando en tí. Dime si vas a volver o tan sólo si vas a dejarme vivir; Sin tus caricias prefiero morir. No me dejes solo, no me hagas sufrir. En donde estés te deseo. En donde estés te espero. En donde estés, cariño te quiero otra vez. Pienso que tú me conoces y sabes que solo muero por tí; yo solo canto por verte reír. (Pereza, "Algo para cantar", 2003)